A mi mente llega lo que alguna vez le dije a una persona muy allegada a mí, ¿Qué sería de la vida sin un poco de emoción, lluvia y amor? Hay un momento en la vida del ser humano, en el cual se necesitan una cantidad variada de actividades para poder continuar viviendo plenos. Dormir, analizar, reestructurar, pensar, simplificar, eliminar… etc. Recientemente me encontré en la disyuntiva de elegir qué era lo que quería en mi vida y qué no. Una decisión un tanto delicada y extremadamente difícil de resolver. Después de darle un millón de vueltas en mi cabeza a los más recientes detalles de mi vida, adquisiciones, oportunidades, apreciaciones y problemas. Opte por el análisis interno y las preguntas siempre eran ¿Quién soy YO? ¿Qué es lo que quiero? El tratar de definir a uno mismo es, en ocasiones tan complejo como las operaciones matemáticas de la preparatoria. Te das cuenta de lo mucho o poco que te conoces. Descubres cómo fuiste cambiando poco a poco de ser un pequeño infante con la ilusión del amor perfecto y la vida resuelta llena de fama y dinero, para convertirte en un pre-adulto que, quizás aun tenga esos ideales e ilusiones, más sin embargo las adaptas al conocimiento de un mundo complicado y afectuosamente degenerado. Aceptar cuando uno atraviesa por una situación complicada y monótona es muy maduro, ya que esto te brinda la oportunidad de renovar todo lo que en tu vida este descompuesto y de suprimir aquello que te lastima. El encontrarte con un entronque en el camino, que te presente dos perspectivas y oportunidades de vida completamente distintas y contrastantes puede ser conflictivo, sobre todo sin experiencias previas no has tenido mucha suerte, pero es aquí donde digo: Sin esas oportunidades de reevaluar tu vida y tus acciones ¿De qué valdría la pena vivir? Mi vida ha dado un giro repentino, me he dado cuenta de lo que hice mal, pedí un perdón sincero, prometí, tanto a otras personas como a mí mismo el ser alguien mejor. Decidí que era lo mejor para mí y reestructure mi situación. Hoy puedo decir que me he superado. Que he aprendido a vivir. Pero más importantemente a valorar y a perdonar.
que bueno que revaloraste las cosas, que te diste cuenta de lo que andaba mal, que hayas encontrado una solocion y que le hayas dado un giro para que todo siga bien y pues ya sintiéndote bien de todos lados te podremos leer mas seguido!!! jijijij
ResponderEliminarese tipo de lecciones de vida jamás dejan de llegar, a cada momento se te presentan retos de ese tipo y es de valientes no el superarlos sino el vivir con lo decidido!!!
ResponderEliminarVenga hunn con todo!!!!